Análisis: México tiene la mitad de universitarios que la OCDE y gasta menos; los números que deben preocupar a empresas y escuelas

Solo 22% de los adultos mexicanos tiene estudios superiores, contra 43% en la OCDE. Bajaron los jóvenes que no estudian ni trabajan, pero el gasto educativo cae más rápido que en otros países. Qué dicen los datos de Panorama de la Educación 2026.
El informe Panorama de la Educación 2026 de la OCDE deja una foto clara: México avanza en algunos indicadores, pero sigue lejos en el que más pesa para la productividad. Solo 22% de los adultos de 25 a 64 años tiene estudios superiores, contra un promedio de 43% en los países de la organización. Son 21 puntos de diferencia. Entre los jóvenes de 25 a 34 años la proporción sube a 29%, lo que muestra avance, pero lento.
Lo que mejoró
Los jóvenes de 18 a 24 años que no estudian ni trabajan pasaron de 23% en 2015 a 19% en 2025. También bajó de 55% a 40% la proporción de jóvenes de 25 a 34 años sin bachillerato, y el desempleo de los jóvenes con bachillerato técnico o educación superior cayó de 7% a 4%, por debajo del promedio OCDE de 5%. Son datos buenos y hay que reconocerlos.
Lo que preocupa
El porcentaje de jóvenes que no estudian ni trabajan sigue arriba del promedio de la OCDE, que es 13%. En educación inicial, solo 75% de los niños de 3 a 6 años está inscrito, contra 90% en la OCDE, y la matrícula de preescolar cayó 12%. Y en dinero: en 2023 México destinó 2.6% del PIB a gasto público en educación y 0.6% de gasto privado, y el informe señala que el gasto baja más rápido que en la mayoría de los países miembros.
Nuestra lectura
Para las empresas, el problema es concreto: con uno de cada cinco adultos con estudios superiores, el talento calificado escasea justo cuando la inteligencia artificial y el nearshoring piden más perfiles técnicos y profesionales. Esperar a que el sistema público cierre la brecha no es una estrategia.
Hay tres frentes donde empresas y universidades pueden moverse ya. Primero, programas cortos y certificaciones que conviertan bachilleres técnicos en perfiles empleables en meses, no en años. Segundo, alianzas formales entre empresas e instituciones para prácticas, becas y planes de estudio ligados a vacantes reales. Tercero, formación continua para quienes ya trabajan, porque la mayor parte de la fuerza laboral de 2030 ya está en las empresas hoy. El informe de la OCDE marca el tamaño del rezago; cerrarlo dependerá de lo que se haga fuera de las aulas tradicionales también.
Fuentes
Publicado el 10 de octubre de 2026.



