La sudafricana Navi Pillay gana el Premio Nobel de la Paz 2026 por su defensa de la paz y el derecho internacional

El Comité Noruego del Nobel otorgó el premio a Navanethem Pillay, de 85 años, exjueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda y de la Corte Penal Internacional, y Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014.
El Comité Noruego del Nobel otorgó este viernes 9 de octubre el Premio Nobel de la Paz 2026 a la sudafricana Navanethem "Navi" Pillay, de 85 años, por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional. Al anunciar el premio en Oslo, el comité señaló que los derechos humanos están "bajo tremenda presión y sus instituciones bajo ataque", y su presidente, Jorgen Watne Frydnes, habló de un giro hacia un poder ejercido "en detrimento de los marcos legales".
Una trayectoria en tribunales internacionales
Pillay nació en 1941 en Durban, Sudáfrica, y creció bajo el apartheid. En 1967 abrió su propio despacho en la provincia de Natal, donde fue la primera mujer en ejercer la abogacía de forma independiente, y defendió a personas perseguidas por oponerse al régimen. Más tarde fue la primera mujer negra en la Alta Corte de Sudáfrica.
En 1995 la Asamblea General de la ONU la eligió jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, que presidió de 1999 a 2003. Ese año pasó a la Corte Penal Internacional en La Haya, y de 2008 a 2014 fue Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Después presidió la comisión de investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado.
Al conocer la noticia, Pillay bromeó en un video difundido por Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional: "Si aplauden un poco más fuerte, quizá comparta el premio con Trump". El premio se entregará el 10 de diciembre en Oslo.
Qué significa para México
El Nobel a una jurista de carrera manda una señal sobre el valor del Estado de derecho en un momento de tensión global. Para México, donde los organismos internacionales de derechos humanos siguen de cerca temas como desapariciones y acceso a la justicia, el premio refuerza el peso de esas recomendaciones en la agenda pública. Para las empresas, el mensaje también cuenta: inversionistas y socios comerciales evalúan cada vez más el respeto a los derechos humanos y la certeza jurídica en sus cadenas de suministro, y los programas de cumplimiento y debida diligencia dejan de ser un trámite para volverse una condición para hacer negocios.
Fuentes
Publicado el 9 de octubre de 2026.



