Argentina: el gobierno de Milei defiende ante Diputados un presupuesto universitario muy por debajo de lo que piden las universidades

El proyecto 2027 asigna 7.3 billones de pesos argentinos a las universidades nacionales; ellas reclaman 11 billones. La exposición llega tras una marcha frente al Congreso que terminó con incidentes.
El financiamiento de las universidades públicas vuelve al centro del debate en Argentina. Este martes, el secretario de Educación, Carlos Torrendell, y el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, defienden ante la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados la partida universitaria del proyecto 2027.
Las cifras
- El gobierno propone 7.3 billones de pesos argentinos para las universidades nacionales. Ellas piden 11 billones.
- El presupuesto educativo total es de 9.8 billones e incluye recortes en las becas Progresar, comedores escolares, educación sexual integral, infraestructura escolar y formación docente.
- La excepción es el Plan Nacional de Alfabetización, con 773 mil millones.
La pelea legal
El Congreso aprobó una ley de financiamiento universitario que el gobierno de Javier Milei promulgó pero no ejecuta. Álvarez sostiene que toda ley que ordena gastos debe indicar de dónde sale el dinero, y que el gobierno cumple una medida cautelar mientras la causa sigue en apelación. Además, las universidades tendrán que informar al Ministerio de Capital Humano cómo asignan y ejecutan sus fondos; si no lo hacen, podrían perder transferencias. Los aumentos salariales de 2027 se calcularán sobre las plantillas vigentes en noviembre.
La exposición llega después de una marcha universitaria frente al Congreso que terminó con incidentes entre fuerzas de seguridad y manifestantes.
La lección para México
El dilema no es exclusivo de Argentina. En México la matrícula de educación superior crece mientras el gasto por estudiante baja. Sin reglas claras y estables de financiamiento, las universidades públicas recortan investigación, posgrados y plazas docentes, y eso termina afectando la formación del talento que piden las empresas. La rendición de cuentas es necesaria, pero cuando se usa como condición para entregar fondos ya aprobados, el conflicto se vuelve permanente.
Fuentes
Publicado el 20 de octubre de 2026.



